COMO DEJAR DE FUMAR

Dejé de fumar hace tres años.

Lo hice con furia bien controlada y desde 2014, cuando renuncié a los cigarillos no tuve en ningún momento ningún deseo de volver al tabaco. Para mí esta despedida fue sin ansias, sin ningún síndrome de abstinencia, sin gramos suplementarios al peso y sin extra centímetros en la cintura.no sabia poque fumaba Antes de dejarlo – fue por una tarde y fue de golpe – ni se me ocurría renunciar a mi paquete de cigarrillos. Me felicito por haber dejado el tabaco, antes de ver destrucciones irreversibles causadas por la miserable adicción a la nicotina. Pero antes de felicitarme a mí misma, tengo que agradecer a los que insistieron alrededor de mí, hasta cuando empecé yo misma a salir de la ignorancia confortable y comencé a ponerme preguntas serias, a documentarme sobre el tabaco y a reconocer la evidencia. Cuando fumaba no sabía nada de la adicción química, de la adicción psicológica que vivía cada momento, sin sospechar que era la droga, es decir la nicotina principalmente culpable porque yo había fumado tanto y desde hace tanto tiempo. No sabía que la nicotina podía interferir todas las funciones del cerebro, todas las decisiones y era ella principalmente responsable (¡qué bien! que tenía con quien medir la culpa…) porque yo, durante mi vida de fumadora no me fijaba mucho en lo de fumar  y no tomaba en serio lo que decían los no fumadores y los ex fumadores sobre el tabaquismo.

Ahora me doy cuenta Y PUEDO DECIR que fumaba por que no sabía.

 Estaba en 2014 en un campo lleno de limoneros en flor,  muchos años después de mi primera visita allí. En aquel entonces de la primera visita tenía 5-6 años y andaba feliz entre los árboles florecidos, al lado de mi extraordinario abuelo que… una ola de recuerdos maravillosos de la niñez me abrazaba para atraerme en el mar profundo del pasado. MAS FUERTES QUE LA ADICCION TABAQUICAPero no había tiempo para recuerdos en aquel momento. Solo tenía algunos minutos para acabar el cigarrillo, para preparar una respuesta bien documentada, para crear una buena impresión general, para ganar un nuevo trabajo.  Las palabras de mi hermano me sorprendieron: “El perfume de estos limoneros florecidos es como hace años, cuando corríamos sin preocuparnos y nos escondíamos del abuelo.”

 “ ¿Qué perfume? ¿El perfume del pasado? Porque ahora no se siente nada por aquí. Yo pensaba que aunque se perdió el olor, la belleza de estos arbolitos sigue admirable”, contesté yo bastante preocupada porque mi hermano se había insinuado sin darme cuenta, tanto a mi lado, muy cerca de mí, cuanto en el medio de mis pensamientos y mis recuerdos.

“Si no sientes el perfume, debe ser por causa del cigarrillo,” dijo mi hermano antes de marcharse.

No me gustó oír eso (me parecía un reproche disfrazado, dirigido a la hermana mayor…) y aunque no era planeado, volví mas tarde a los limoneros, sin cigarrillo encendido y con cuatro otras personas que estaban allí por la primera vez en sus vidas. Tres de ellas se entusiasmaron tanto por las florecillas cuanto por el perfume de los limoneros. El cuarto se declaró hipósmico desde siempre y casi insensible a todos los olores de su alrededor. En aquel momento yo ( la que me había considerado siempre una persona sana, regalada por Dios con normalidad por todos los puntos de vista, además con prudencia e inteligencia – y con modestia, claro …) estaba – en cuanto a mi percepción de los olores – más cerca del cuarto, del hipósmico, que de los otros tres…Y no me gustaba de nada reconocer todo esto en mi foro interior.

Estaba a punto de hacer caso a los “no importa esto, ahora” y “no vale nunca reprocharte cosas menudas” cuando – no sé porque – me acordé que al fin de año yo misma había tirado o regalado todos los frascos y todas las marcas de perfumes y  colonias porque ya no olían o no olían como antes…PERFUMAR EN LUGAR DE FUMAR

Me acordé también que, pasando dos veces al día al lado del jardín botánico lleno de tantos árboles en flor, a mí me extrañaba la falta del olor suave de primavera florecida, mientras que mis hijos no cesaban de reñirse comparando el perfume que venía del jardín con lo que se sentía en el patio de la escuela donde había solo un cerezo cubierto de flores…

El día siguiente, por la tarde, en casa, una buena amiga que no había visto desde hace meses, me sorprendió:

“¿Pero tú quieres matarme? Este no es nuestro buen café que tomábamos desde siempre, este es veneno puro, superfuerte y superamargo…Si a ti te gusta este café,  es urgente renunciar al tabaco…Urgente. No se puede aplazar. ”

“Quieres decir que renuncie al café fuerte, me imagino…”agregué yo con la caja de leche en la mano.

“Gracias para la leche, pero la nicotina del tabaco te hace trampas y mientras robarte la capacidad de oler, se te cambia la habilidad de diferenciar sabores, pierdes el sentido de los sabores suaves y la costumbre de tomar buenas decisiones cuando más lo necesitas. ¿Esto como huele, como te parece?” y mi amiga me enseño un pañuelo blanco, muy elegante, lleno de bordados preciosos.

“Me imagino que debe ser una de tus combinaciones originales, pero reconozco que yo ahora no siento nada”…

“¡Huele a naranja! ¡Huele a naranja!”, empezaron a gritar uno tras otro mis hijos, encantados que mi amiga les hacía caso y les había entregado el pañuelo a ellos, también.

“Y este, ¿qué te parece?” insistió mi amiga con otra prueba. El nuevo pañuelo rosado era inodoro para mí, igual que el blanco. Mis niños, felices  reconocieron el olor de canela.  aromas naturales de la canela y de la naranja

“¿Te acuerdas cuando cambiaste la escuela de tus hijos?” me preguntó mi amiga, siguiendo su demonstración. “Poco después lo sentiste y reconociste que te habías dado prisa cambiándola y que habías cometido un error muy caro y evitable, que ya no se podía corregir. Te repito: la adicción controla incluso la decisión y casi nunca en tu favor. Te mando ahora mismo cosas relevantes sobre el tabaquismo,”  continuó mi amiga con el teléfono en la mano. “Te llamo mas tarde y te contesto a cualquier pregunta relacionada con el tabaco y la nicotina. El año pasado le convencí a mi marido que dejase de fumar y para eso tuve que estudiar un montón, así que puedes fiarte en lo que te digo ”, concluyó ella antes de cerrar la puerta de su coche.

¡Qué alivio para mí! que mi amiga estaba de prisa y que no tuvimos más tiempo para hablar…(Claro que no me agradan ni siquiera las más suaves y sutiles acusaciones, especialmente cuando – ¡que lastima! – se tiene razón con los reproches… ) Y que susto al recordarme de lo que me dijo sobre el control de la decisión y sobre aquel crédito maldito (del cual mi amiga no sabía nada),  crédito muy  “ventajoso” – ventajoso para el banco, no para mí – que ya no me dejaba dormir desde hace semanas.CREDITO VENTAJOSO PARA EL BANCO

Como no tenia sueño, leí durante la noche cosas sobre la adicción a la nicotina, sobre el tabaco,  sobre pros y cons  – como dicen en inglés – relacionados con los cigarrillos, como se defienden los fumadores, como acusan los otros, como apareció el cigarrillo electrónico y como gana terreno en el mercado, vi algunos documentales y muchos dibujos y fotos relacionados con el tema. En fin,  a las cuatro de la madrugada ya estaba muy furiosa y a la vez segura que por la tarde anterior había fumado el último cigarrillo de esta vida.

Con solo -digamos- 20% verdad (aunque seguramente algunos sitios que visité contenían información 100% real y verificada) de todo lo que había leído, de lo que me había dicho mi amiga, junto con mi experiencia personal, para mí hubiera sido más que suficiente y evidente. El uso del tabaco y de la nicotina significan, además de una fuerte y destructiva adicción (estoy 100% de acuerdo con vuestro site), ROBO y engaño desde el nivel personal hasta el nivel planetario. Como será la evolución del tabaquismo a nivel planetario, yo no me doy cuenta ahora. Pero en cuanto a mí, las cosas ya se aclararon.

En lugar de permitir al tabaco y a la nicotina que me quiten un poco de un sentido, un poco de otro, un poco de la circulación sanguínea, un poco de la inmunidad, un poco de la respiración, un poco del sentido común, un poco de mi libertad e independencia con la cual nací, un poco de la justa razón de mi cerebro, un poco de mi vida, hasta gastarlos poco a poco, MEJOR DEJAR DE FUMAR Y QUITAR YO MISMA AL TABACO Y A LA NICOTINA DE MI PROPIA VIDA.dejar de fumar con flores

 

Ma ANTONIA ISABEL RUIZ

9 thoughts on “COMO DEJAR DE FUMAR

  1. peder malaga

    No habia visitado tu sitio web por un tiempo, porque me pareció que era denso, pero los últimos posts son de buena calidad, así que supongo que voy a añadirte a mi lista de blogs cotidiana. Te lo mereces amigo. 🙂

    Saludos

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    1. Ma ANTONIA ISABEL RUIZ

      Soy de España y debo reconocer que me rodean todavía un montón de fumadores.

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  2. Pingback: REGALOS PARA FUMADORES Y NO-FUMADORES | LAS MEJORES RAZONES PARA QUITAR EL TABACO Y LA NICOTINA

  3. Ma ANTONIA ISABEL RUIZ

    Me regalaron una bicicleta. Me encantó el intermezzo con mi primera juventud. Como mis hijos ya tenían y amaban sus bicis, desde aquel entonces cada mañana vamos a la escuela montados en bicicletas. En la primera semana me costó arreglarme la respiración, me dolieron los muslos y me sentí cansada. Ahora no quiero renunciar a mis ruedas ni siquiera al fin de semana y tampoco durante las vacaciones.

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  4. Ma ANTONIA ISABEL RUIZ

    Nada de ansiedad; no me sentí depresiva, todo lo contrario; me sentí feliz, más optimista que antes, cuando fumaba, con la mente más clara y más creativa, más abierta hacia temas y soluciones que no se me habían ocurrido antes.. Quité el tabaco sin ningún esfuerzo. Los otros fumadores de mi alrededor notaron con bastante indiferencia, después de varios días que ya no fumaba. Nadie no me hizo caso sobre esto. Al cabo de mis primeros tres meses sin tabaco y sin nicotina recibí un regalo que no esperaba, pero me cayó muy bien.

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  5. Teresa

    Estimada Antonia Isabel
    Quisiera saber si, después de dejar de fumar ¿apareció la ansiedad o algo parecido con la depre ?

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